A la hora de contratar trabajadores, clasificarlos adecuadamente como empleados o autónomos reviste una importancia considerable tanto para los trabajadores como para las empresas, incluidas las organizaciones sin ánimo de lucro. En este boletín se analizará la diferencia entre un empleado y un autónomo, cómo aplicar correctamente el criterio ABC a la clasificación de los trabajadores, las excepciones a la norma y las implicaciones para las organizaciones sin ánimo de lucro y las pequeñas empresas.





