Como proveedor de servicios de cuidado infantil, no solo eres un empresario, sino también un miembro clave de la comunidad en la que trabajas y vives. Esto significa que debes mantener una buena relación con los padres, los vecinos, los propietarios y el personal encargado de la concesión de licencias. De hecho, la mayoría de los problemas de carácter legal pueden evitarse simplemente manteniendo buenas relaciones con los demás miembros de la comunidad.





